martes, 21 de marzo de 2017

Guartinajas en Fuga


De los otros creadores de cabritos en fuga, llegó "guartinajas en fuga".

Para los que no conocen este animal, como yo, la guartinaja, según wikipedia, es una especie de roedor histricomorfo de la familia cuniculidae que vive en las proximidades de los cursos de agua de los bosques tropicales. En algunas ocasiones he oído decir que este animal es, inclusive, más rico que comer faisán.

Para los que no hemos comido aún, ni lo uno, ni lo otro (espero no comer faisán porque está en vía de extinción); lo cierto es que podemos coincidir en que la guartinaja pertenece a una muy buena familia, los cuniculidae. Como cualquiera de las familias que son nativas de nuestros pueblos. Por ejemplo, la suya, ¿de qué pueblo es?

La familia de uno de mis abuelos es de Chinácota y en estos días tuve la oportunidad de visitar una de las Instituciones Educativas de ese lindo Municipio y dialogar con jóvenes de undécimo grado. Una de las preguntas que les hice fue: ¿cuál es su plan después de graduarse?

Fue triste reconocer la desesperanza en sus miradas. Hubo un vacío lleno de silencio que tuve que romper lanzando preguntas abiertas: a quién le gusta la música, las tecnologías, matemáticas, escribir, bailar, cocinar, dibujar; en fin, detectar diferentes fortalezas que, con total seguridad, existen en cualquier salón de clase de nuestro Departamento.

Después de entrar en mayor grado de confianza con los jóvenes; ellos reconocen que en su Municipio hay pocas oportunidades para desarrollar un proyecto de vida.

Aunque en la mayoría de nuestros pueblos la principal fuente de empleo es la Administración Municipal; también es cierto que un grupo de personas nativas de nuestros pueblos han sido privilegiadas con niveles de educación por encima del promedio de sus coterráneos y se encuentran desarrollando su vida como profesionales o empresarios en ciudades capitales de Colombia o, inclusive, ciudades capitales del mundo.

Hoy podemos contar no sólo, con la primera; sino con la segunda generación de estos "paisanos" que llevan en sus corazones y en su memoria los recuerdos de infancia y los cuentos de familia vividos en sus pueblos. Aquellos momentos vividos en Gramalote, Villa Caro, Cáchira, Chinácota, Teorama, Lourdes, Salazar, El Tarra, Tibú, Sardinata (poner el nombre de su pueblo), o cualquier otro de los 39 municipios que, además de Cúcuta, representan nuestro Norte de Santander y que nos hace decir con orgullo a nuestros amigos y colegas de trabajo que nuestras raíces vienen de ese pueblo en particular.

Al salir de ese salón de clases, fue inevitable preguntarme: ¿qué se puede hacer para ayudar a cambiar la forma de pensar de los jóvenes de nuestros municipios?

Una propuesta, en borrador, para compartir con todos ustedes y susceptible a ser mejorada es la creación de una gran encuentro o convención anual en cada municipio. Espacio para que los jóvenes del pueblo se encuentren e intercambien ideas con personas nativas del pueblo que representen modelos positivos a seguir.

Y si no funciona, ¿qué es lo peor que podría pasar? Que pase sin pena, ni gloria, como un evento más del pueblo. Pero qué tal que sirva para inspirar y empoderar a los jóvenes en pro de la transformación de sus territorios, a tejer redes y emprender proyectos con un propósito claro, el desarrollo de la tierra que los vió nacer.


Así, todos podríamos degustar el exquisito sabor de la “guartinaja”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario